| Antecedentes de la Reforma Protestante |
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Han pasado 488 años (18 abril de 1521) desde que el monje agustino, Martín Lutero, fue citado a la ciudad de Works Alemania, donde se celebró la históricamente conocida “Dieta de Works”. Se había reunido la corte imperial y las autoridades eclesiales de entonces, siendo presidida por el Rey y Emperador Carlos V. Tres años y medio antes de Lutero había expuesto en Wittenberg sus 95 Tesis (31 de octubre de 1517), en víspera del día de todos los Santos.
Sus colegas, profesores de la Universidad de Leucorea, discípulos y amistades ya habían difundido dentro y fuera de Alemania aquellas tesis. Los folletos editados mostraban varios ejemplos en paralelo, de lo que enseñaban las Santas Escrituras y lo que ocurría en la Iglesia. Uno de ellos, acerca de la venta de indulgencias, ilustraba, en contraposición, cómo Jesús había echado a los mercaderes del templo.
En consecuencia, su prédica del evangelio de Cristo se oponía tenazmente a los valores divinos atribuidos al papa y a las leyes canónicas, creando a su alrededor un clima de temor y expectación. Así, frente a las máximas autoridades terrenales, Lutero no renuncia al conocimiento del Evangelio revelado por la Sagrada Escritura y gana la batalla que abrió camino hacia la libertad de conciencia y de culto, para toda la humanidad. Confirma el tiempo de la dispensación de la gracia.
Casi cien años antes Juan Hus, connotado teólogo y monje checo, considerado pre reformador, fue quemado (1415) públicamente en una hoguera, por no haberse retractado de predica similares.
Lutero salió de Works y pronto fue excomulgado, perdiendo su derecho a existir. Sin embargo, con él nace el Protestantismo. De regreso a Wittenberg, fue secuestrado y llevado al Castillo Wartburg. Allí supo que Federico el sabio, príncipe de Sajonia, lo hizo para protegerlo. Este era muy católico, nunca habló ni una palabra con su súbdito, sólo quiso un trato justo para él. Cuando más tarde Lutero escribió el himno “Ein’feste Buró” (Castillo Fuerte 1527) seguramente se acordó de Wartburg, donde comenzó la traducción del Nuevo Testamento al alemán. |



