
Joel Poinsett fue el primer Cónsul Norteamericano en la vida independiente de Chile. De formación cristiana, Poinsett se congregaba en la Iglesia Presbiteriana de la ciudad de Ballimore, EEUU.
Al iniciarse el período de la Independencia, se desataron situaciones muy difíciles, ante las cuales, había que tomar decisiones rápidas. Considerando la juventud de Carrera y los tiempos, la ayuda de Poinsett a Carrera fue considerable. Poinsett era un hombre multifacético: Diplomático, comerciante, político, estratega, ingeniero, militar, agricultor y literato. Esta relación directa con Carrera formó en ellos una gran amistad.
Cuando Carrera fue a EE.UU a pedir ayuda para continuar la guerra de la Independencia, el cónsul Poinsett lo recibió en Baltimore. Allí, Carrera participó en los servicios religiosos de la Iglesia Presbiteriana a la cual pertenecía el Cónsul. En esa fecha Poinselt era anciano y gobernante de esa Iglesia.
La influencia Protestante de Poinsett sobre Carrera fue muy acentuada. Cuando José Miguel Carrera estaba ante el pelotón de fusilamiento, en Mendoza, fue amenazado por un sacerdote para que mirara el crucifijo. Carrera replicó con desdén: “A Cristo lo llevo en el corazón y no en los labios”. Concepto protestante basado en la Biblia. |